Definitivamente SI. Pero ¿por qué? Con el embarazo cambiará tu cuerpo incluyendo tus pechugas. Éstas crecerán tanto de contorno (por la guatita) como de copa, probablemente aumentando más de una talla, y luego en lactancia cambiarán de tamaño en distintos momentos mientras amamantas.
Son tantos cambios, que por lo mismo, hay que cuidarlas desde el minuto cero.
Primero: mantenerlas en su lugar con un buen soporte y para eso el sostén es CLAVE. En el día que sea a prueba del movimiento y la rutina diaria. Y de noche que las mantenga firmes para asegurar tu descanso y evitar roces dolorosos.
Segundo: que sean de acceso fácil para poder dar pecho, con broche especial o cruzado. Y tercero: que sean de buena calidad para que puedas usar pads de leche o copas de plata sin que se deformen o aprieten.